Una bolsa negra llena de cosas; llena de las colillas de los ceniceros, migas de pan, comida podrida, un surtido de plásticos arrugados, papeles perdidos...¿acaso estoy describiendo el día a día de una bolsa de basura? y no puedo dejar de decir aún más; lejos de esa rutina de despojos, algunos días brillan por la presencia de una fotografía, algo íntimo, valioso, objetos únicos, sueños.
La noche y el día en una bolsa de plástico, usualmente rota, o aplastada bajo otras o, que más dá, porque al final...quemada; fuego, humo, nada.
Secretos, legados, una planta muerta, arte y ciencia, fantasmas del pasado, cabezas de gambas.