sábado, 31 de diciembre de 2011


Me quedé dormido en las escalinatas,
la lluvia y la mierda de las palomas
volvieron ásperos mis ojos cerrados.
Desperté,
todas las virtudes viciadas,
todas menos una, intacta,
pero no sabría darle nombre ni forma.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Mis problemas con las mujeres en los primeros años de la pasada década.


Las noches de luna llena tenía por costumbre ir con mi laúd a rondar a las muchachas. Yo casi no hablaba, solo leía de vez en cuando unos versos, o ponía en el disc-man algo de rockanroll.
 Lo cierto es que, mas que un tuno deseado, muchas me veían y pensaban de mí que no era más que un yonkie dándose a la caridad.
Una chica llegó a dejar que la besara con tal de escribirme en la espalda, con el dedo, la palabra "macarra". 
También estaba la que me dijo "trepa, Romeo, que mis padres están durmiendo" y cuando subí y estábamos a punto me susurró "vete de aquí, hueles a hachís".
 No hablemos ya de la que decía "sí, o no, no sé" o de la morena que me amaba a muerte, a mí y a otro al mismo tiempo.
 Pero no siempre era así, también podría hablar de la que me andaba buscando y yo no me enteraba, de aquella terrible violadora (hay quien puede atestiguarlo) o de la que me volvió irremediablemente loco y al día siguiente se fué para casi siempre a Berlín.
Ha llovido desde entonces.

martes, 27 de diciembre de 2011

No pienso ponerle ese título.

Casi acabo ahorcándome una tarde de verano. Hubiera sido tan trágico...con poco más de veinte años. Mi padre encontrando mi cuerpo rígido colgando de una viga, marcando el tiempo como un péndulo, sustituyendo así el ritmo de mis latidos extintos. Mi familia y mis amigos conmocionados, dándome cristiana sepultura, preguntándose por qué y odiándome en cierto modo por haberlos dejado tirados.
Pero lo cierto esque escogí una soga de chocolate. No llegué ni a anudarla, antes empezó a derretirse  en mis manos y me la llevé a la boca y bañe mi cuello. Fué tan dulce...si no hubiera estado sólo hubiera sido incluso obsceno.

En otra ocasión, para ser más original, anduve durante horas por la calle chupando cables de alta tensión. Tampoco resultó: era la noche del gran apagón.

No me doy por vencido facilmente, así que comencé una nueva vida ahogado en alcohol. Y quizá el abuso me conducía inevitablemente a la muerte, pero estaba siendo la más lenta y divertida agonía nunca jamás vista (yo buscaba algo más solemne).

Por desidia, alla fine, acabé abandonando mi empeño suicida. Si yo no estoy ¿quién traería la ruina?. Así que ahora, tras una intensa deliberación, he escogido; como hobbie, como pasión, como vicio, como modo de vida, como Yo mismo, como motivo de tu sonrisa, como defecto, como destino; dejarme llevar por la Locura y por la Alegría.

Y no, no pienso ponerle ese título.



martes, 20 de diciembre de 2011

Dos días en el sofá


Estoy tirado en el sofá. Llevo aquí un par de días, sin apenas moverme. ¡Qué decadencia! A mi alrededor sólo hay despojos; mi chaqueta en el suelo sobre mis zapatillas, un cenicero colmado de colillas, un par de platos sucios, latillas de conservas vacías, copas aún a medias de la última fiesta y yo mismo, con un aspecto muy desaliñado, en stand-by, lleno de una fuerza durmiente.

Sería mejor que callara, pero...¡es tán inspirador estar perfectamente sobrio en medio de todo este desorden!:

Me acuerdo que estaba muy borracho y había una chica con el pelo rizado, me pedía un cigarro, acto seguido decía que le gustaba mi bloq y me insinuaba algo más. Sutíl, muy sutíl y muy atractiva también, por qué no decirlo. Es sólo que me piyó distraido a propósito. Tampoco se le vino la noche abajo; sospecho que acabó en mi cama, aunque no estaba yo.

Le dí una paliza en un descampado. ¡Pobre convaleciente! Llevadle flores por mí. Me estaba causando sarpullidos en los sueños. A pesar de todo no le odio. ¡Ah!, hablo del Amor y nada tiene que ver con la chica de antes, es un párrafo aparte.

Lo que no pienso decir es a qué ojos me refería en mis últimos versos. ¿Para qué? Nadie me ha preguntado. Me haré el loco. ¿Quién te dice que no estaba hablando de Marlene Dietrich?

No se entiende muy bien lo que digo, lo sé, pero me ayuda a organizarme en este desorden. Ahora sólo me queda recoger un poco y limpiar los platos.

Será mejor que me vaya, para no acabar haciendo el cretino.



domingo, 18 de diciembre de 2011

Estaba viendo la tele

Tantos recursos destinados a hacernos creer que la mentira puede ser belleza. Belleza la tuya cuando te despiertas, que es como verte volver a este mundo cada vez.

Esa tendencia a relacionar los sueños, ilusión y felicidad con la lotería. En mis sueños e ilusiones no hay azar, sólo yo luchando por ellos.

Un puñado de soldados dándo palos a los ciudadanos egipcios. Cuarenta muertos un día cualquiera. ¿Dónde esta el honor de los hombres? Está enterrado bajo metros y metros de mierda. Querrás pensar que luchas por algo... pero lo cierto es que eres un esclavo perfecto. La guerra no es más que niños llorando, muertos de miedo ¿te parece un lugar para demostrar algo?
Un pueblo es pionero en organizar revueltas contra el comunismo chino. El Sr. X, amigo de mi padre, no puede moralmente condenar las dictaduras comunistas de Cuba o de China. Es un hombre bueno e inteligente, pero no puede condenar una dictadura porque lleva el apellido de su ideología. Una dictadura que decide por un pueblo. En fín, no he querido preguntarle por Stalin el Genocida. Ojalá pudiera ayudarle con un remedio anti-parasitario, pero me temo que va a pensar que pretendo convertirle a la derecha. Aclaro que no he dicho que me guste el capitalismo, pero no puedo conformarme con la idea de que el comunismo sea tan zafio.
También hay por ahí buenos amigos míos, los quiero mucho, que si tuvieran que elegir (ya les puse yo en esa tesitura) serían proamericanos porque para ellos los "pensamientos" de Oriente Medio son imprevisibles, así que mejor tomar café con el tío Sam. Aunque el tío Sam lleve jodiendo Oriente Medio desde la guerra fría con mentiras, dejándo muertos en casa ajena.
España, para quién no lo sepa, es el país de los sueños. Un payaso puede llegar a ser presidente. Lo que me mosquea es que ya llevamos unos cuántos...hace pensar que existe algún tipo de favoritismo con ese gremio.

Me quieren decir lo que es justo unos patantes. Quieren conducirme como a un niño, como si me faltara albedrío. No podría ni ir desnudo por la calle si quisiera.

Y toda esta decoración por Navidad. Apagad esas putas luces de colores y encended hogueras para quien tenga frío.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Cada vez mejor

- ¿Quién es este niño tan sinvergüenza? - dice la vieja mientras hace cosquillas al niño.

- Pero abuela ¿estás demente? Soy tu nieto de 4 o 5 años. Y me dices que soy un sinvergüenza cuando soy inocente. Vive unos años más y te daré ocasiones para repetírmelo con motivo.

 Espera a enterarte de mis romances con las drogas, drogas en general de las cuáles poco sabes salvo, como siempre dices, que son malas y alejan a las personas.
Dejamé que te cuente como me acosté con una mujer estándo con otra. Te parecerá ambiguo que te diga que no me siento orgulloso, pero que la noche fué mágica.
No veas lo feo que estuvo decir "te quiero", con sus significado más profundo, siendo mentira y, por otra parte, lo necio que fuí por sentirlo alguna vez y no hacérselo saber a su destinataria. Bueno, la próxima vez que me pase no lo dejaré en el aire.
Menudo escándalo me montarías, antepasada mía, si supieras de algún "susto" que me he dado por follar sin condón. Tranquila, falsa alarma.
Alguna vez he robado, no sólo a los que tienen más sino también a mis iguales. Y la ganancia me era realmente tan innecesaria...vaya tela.
¿Y mentir a mi familia o a mis amigos? Pues sí, por varios motivos; orgullo, interés y miedo.
Estos son algunos ejemplos. Podría continuar un rato. Hay incluso alguna cosa de la que me avergüenzo tanto que la he olvidado.

Pero en fín, abuelita, que aunque al final he sido un poco sinvergüenza, y alguna putada seguro que me queda por hacer, también sé portarme bien. Cada vez mejor. ¿Eso es lo que importa no, ese es el destino?
   

jueves, 15 de diciembre de 2011

Por si la muerte me encuentra solo...

Così brava, così bella...
la morte aspetta lontana.
Lontana dalla nostra paura,
perchè noi siámo gli ospiti
del sogno quello
che ha tanti sogni interni.

Non ho mai pianto
dal mio cuore
quando parlo italiano,
perciò dirò:
"Salve, cara morte
salve, donna nera"
Ma solo no,
non voglio essere solo
nel mio ultimo letto.

Allora...
se muoio solo, presto,
uno di questi giorni,
voglio ricordare una canzone,
il sole di giugno,
e i tuoi occhi.

martes, 13 de diciembre de 2011

Enigmas

Han cambiado los colores. Se han revuelto las letras. Carecen de sonido las voces.

No puedo entender, como caracol, las leyes que rigen en esta maceta. Yo tengo miles de años y la tierra que piso es de reciente creación. El aire es más denso que el agua y como resultado tenemos un techo acuático y la tierra inundada de humo. La nieve sólo puede venir del sol y a nadie le asombra su infinita variedad de colores. Pero en el siguiente instante o, quién sabe, en un futuro muy lejano, todo eso habrá cambiado. No se puede preveer nada, ni el pasado.

Intuyo la esencia que aguarda quieta bajo todo este desconcierto. Casi puedo dibujar su contorno con mis manos. Casi puedo enredarme en su cuello y medir su pulso. Pero lo cierto es que pronto me pierdo, como resolviendo un problema demasiado complicado.

Lejos de volverme loco, me siento tan cómodo aquí... a decir verdad  pienso que éste es mi espacio natural. El único inconveniente es que la muerte se presenta siempre de forma prematura. Y la muerte, igual que siempre y en todos lados, también aquí es segura. Pero no hagamos un drama, matarte no te mata sino que te devuelve a la vida. A mi la vida no me disgusta, que va...¡me parece tan fácil!. Por eso quizá me impongo condiciones tan difíciles.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Nicotina

Me estaba acordando de una cosa:

El otro día pretendía liarme un cigarrillo y no tenía papel. Joder que tragedia. Mi primera reacción fué cagarme en Dios y en todos los Santos. Luego empecé a revolver toda la habitación. Que caos.
Ahí estaba yo, diciendo improperios y rebuscando en los bolsillos, en los cajones, en los armarios y hasta en los recuerdos. La locura llamaba a mi puerta y, de suerte, no quise abrir porque estaba demasiado ocupado buscando.
Me senté, me senté gritando un lamento desgarrador (como Al Pacino cuando matan a su hija en "El padrino III": toma spoiler)
Me arrastré, me arrastré por el suelo como un gusano. Literalmente hablando pegué los brazos y me movía arqueando el cuerpo. Fué una estrategia infructuosa, pero consiguió distraerme por unos instantes. ¡Qué miserable!
Tendríais que ver con qué rapidez corrí luego a por el teléfono móvil. Llamé al 112 con las manos temblando y el espíritu en vilo, pero tampoco podían ayudarme.
No sé cuantos siglos pasaron. Preferiría haber estado en prisión.
De repente llegó Miquel. Le miré. Me miró. Él veía una pobre alma condenada y yo a un ángel salvador. Pero Miquel tampoco tenía papel. Justo ese día fatídico los hados andaban confabulando para joderme. Me volví a cagar en Dios y en los Santos, en los espíritus de la tierra y hasta en los monjes saolín. Maldije mi estirpe. Odié a todas las cosas. Me tiré de los pelos y me clavé las uñas en el pecho.
Finalmente, no se como fué, encontré un papel y acabé fumando. Me sentó tan bien que estoy por recomendárselo a los niños.

Mejor no te lo digo

Era el bufón más ingenioso del reino. Toda la corte disfrutaba viendo sus espectáculos; estallaban a carcajadas con sus muecas grotescas, se asombraban con sus acrobacias imposibles, lloraban cuando leía sus tragedias, soñaban cuando recitaba sus romances, temblaban de miedo cuando simulaba estar poseído, suspiraban por su vida cuando se colgaba del alfeizar de la ventana*...

El buen rey se proclamó simbolicamente vasallo de su bufón y todo el mundo se preguntaba por qué. Cuando un hidalgo temerario le preguntó la razón Su Majestad contestó "porque es mejor hombre que yo".

 ¿Dónde había adquirido el bufón tanta destreza para deleitar las almas? Qué sabe nadie. Y me temo que seguirá siendo siempre un misterio, pues aquí yace muerto el pobre desgraciado. Tampoco hay persona que alcance a adivinar por qué la princesa acabó con él de una cuchillada en el pecho. Que los lacayos retiren el cadáver. Caso cerrado.

- ¿Qué te parece el relato? ¿Cuál puede ser la explicación?
- No busques tres pies al gato, la princesa le mató porque le apetecía en ese momento.
- ¿Cómo supones eso?
- Mejor no te lo digo. ¡Ah! También sé que en realidad no era tan bueno, más bien mediocre, se suelen exagerar las cualidades de los muertos.

* A menudo decía "me gusta que me dé el aire en la espalda" y sin previo aviso saltaba y se quedaba colgado en la fachada de palacio.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Enajenación

Te invento. Nunca existes del todo.

Quedamos para llorar y acabamos riéndo.

Por las mañanas podríamos recitar, cada uno, los defectos del otro, con el propósito de superarnos, hasta hacerlos tan tenues que podamos hacer la vista gorda y decir que han desaparecido.

No te daré mi corazón.  Si me lo arranco no será más que tejido muerto, hasta un niño lo sabe. ¿Dónde piensas guardarlo, en un frasquito de formol? De eso nada. Toma si quieres mi tiempo y piérdelo, ocupa mi espacio cuando el tuyo te parezca pequeño, usa mi fuerza para desfacer entuertos, absorve mi ánimo en los días oscuros, pon a prueba mi ingenio, descubre que cosas me ponen  y cuáles otras me ponen de mala ostia...

Quedamos para reir y acabamos durmiendo.

Y mientras duermes:

- Todo es perfecto contigo. Sólo me incomoda un detalle... no me has ganado, hagas lo que hagas te entiendo. Al fin y al cabo te he inventado. No tienes más albedrío que el mío: no me superas. Por eso te agarro del cuello con mis manos y apreto fuerte esperando impaciente tu muerte. Aquí llega tu último aliento.
Exhala.

(Hago una llamada. Al cabo de un rato se escuchan de fondo sirenas de policía. Pensarán que estoy loco)






lunes, 5 de diciembre de 2011

ADÑFKJASDÑFKJ

Ahora me caigo; me doy golpes en las piernas, convierto los pasos en traspiés, hago movimientos en falso, me araño la piel. Sospecho que ando sobre la cubierta de un barco. ¿Qué puedo hacer? Puedo escribir un poema sobre mi torpeza y recitarlo en el momento adecuado.

Ahora  me enciendo un cigarro y me quedo callado mirando, que sé yo, un punto cercano. Habrá quién piense que estoy discurriendo razones trascendentales, pero lo cierto esque sólo soy un niño inspirándome del aire, de lo bonito que es cuando es tan suave.

Ahora me desdoblo. Vaya pareja mi alter-ego y yo:

- ¡Estás loco!
- No te creo
- ¡Estás loco!
- No puedo desmentirlo.
- ¡Estás loco! Pero no te juzgo.

Ahora canto y es horroroso. Espanto a los pájaros y retrocede la vegetación. Adiós a mi sueño de ser estrella del rock.

¿Luego qué? Después de caerme no me levanto. Mejor enciendo un cigarro y miro algo, desdoblado, cantando a dúo estridente como el caos. Que paz, joder.

A veces, por las mañanas, tengo poderes que no puedo controlar.






viernes, 2 de diciembre de 2011

Te aconsejo para la tristeza en momentos de alegría

¿Quien eres? No te conozco. Dos besos. Pareces contenta. Sería un gran inconveniente que te invadiera la tristeza: ya no tengo mi sombrero de cascabales. Tuve una desavenencia con un público ingrato y lo hice jirones, rabiando sobre el escenario, con mi orgullo moribundo y mi vergüenza inflamándose.
Lo mejor, si algún día tienes melancolía, será que sigas el siguiente consejo:

Retirate al campo por un par de días. Explora los caminos, los bosques y los sembrados. De todos son conocidas las bondades del ejercicio sano, así como el efecto analgésico de la visión de paisajes hermosos. Además, no creo que hayan pasado muchas horas cuando, de repente, te encuentres un caballo. Al principio verás que es uraño y reticente, pero después que le ofrezcas de tu mano un puñado de paja se volverá más confiado. No tardará la bestia en percatarse de tu gracia natural. En sus pensamientos de animal, a camara lenta, saldrás sonriendo, con el pelo al viento confundiéndose con el fondo de los campos de trigo, con los ojos grandes y la boca perfecta, hablando en un idioma del cuál no tiene ni puta idea, pero que deduce por el contexto. Estando así las cosas, pronto se ofrecerá para que montes a pelo en sus lomos. Será todo uno empezar a galopar y que te sientas mejor, como una niña jugando con los dichosos unicornios que se popularizaron en los ´90, como una anciana que padece estreñimiento y por fin revienta... Como es natural, tener un caballo es un hecho que alimentará tu debilitado ego y empezarás a sentir sed de aventuras. Con mucha probabilidad te imaginarás que eres una princesa. La mayoría de las mujeres quieren ser princesas. Normal, se lo llevan diciendo toda la vida: princesa, princesa, princesa. Pero no querría yo meterte en el mismo saco, que no me acusen de prejuicioso, pues ya me imagino que haciendo gala de tu humildad te daría por ser mendiga, probablemente una mendiga de corazón puro que en realidad es princesa y no lo sabe, o quizá has pensado en la señora del cuadro de Delacroix, "La Libertad guiando al pueblo", portando una bandera y enseñando un pecho, pero a caballo esta vez. De todas formas, no quiero que parezca que te regalo el oído, pero ser princesa es una mierda de cargo-herencia y a tí, con ese alma que tienes, se te queda pequeño.
Bueno ¿y que puedes hacer con un caballo en el campo una vez que te aburras de cabalgar de aquí para ayá, que es su uso natural, de pisotear los sembrados, atormentar sin mala intención a los lugareños relinchando a horas intempestivas y, en fin, revolucionando la fauna y la flora y llevando al límite el ecosistema? Siempre te queda...¡asaltar el tren de las 15:30! Ya me parece que lo estoy viendo. Serás encantadora. Llevarás agua y algo de comer para los maquinista y hasta los invitarás a un cigarillo. Luego dormirás a los niños leyendo cuentos. A los pasajeros adultos te los ganarás con una canción, si sabes cantar y sino con un truco de magia o cualquier demostración de habilidad que puedas hacer. Yo estaré en el vagón y después del aplauso me levantaré para darte un abrazo. Si hay un ancianito, de estos que parecen jodidos, dale un beso en la frente que siempre queda muy tierno, pero insisto, seleccionalo bien, que algunos por hay son entrañables por fuera y bestias lascivas por dentro.
Todo el mundo contento ¿Te das cuén? Eres un virus contagioso de alegría. ¿Cómo coño te llamas? Deberías llamarte Bactería.
Vete ya del tren, Bacteria, antes que llegue la policía. Pasate por "Bussines" y roba un portatil. Sube a Rocinante y piérdete en el horizonte. Desde aquí oigo el eco de tu risa. De tu risa. Tu risa.