- Me paice tan propio que de lo de fuera no tengas miedo. No me se hace extraño porque te criaron así, no se si tus padres o tus libros, y tiras más a curiosear que a temer, que ya los sustos los llevas por dentro. Lo mismo dá, pal caso, que sea un efeto de la mierda que te metes, o que duermas a pierna suelta o tengas una tara en la cabeza.
- Dime entonces que haces aquí llevando más de diez años muerto.
- Pa ver que te aflige. Pa que escupas tanto abrojo clavao como llevas en la boca. Eres mi nieto, te quiero, y no consiento yo que uno de mi sangre lleve esa soga de bufanda en el pescuezo. No me iré hasta saber todas tus miserias.
- Me pides, abuelo, que me sincere con un espectro.
- Eso te pido. Con la sinceridad del crio que, sin conocimiento, pone en evidencia a su padre delante de otros diciendo algo inoportuno. Quiero que seas inoportuno contigo mismo.
- De niño ya era un viejo. Todos lo intuían y tu mismo me lo dijiste. Desde que tengo uso de razón padezco esta sensación de no pertenecer a mi contexto. No se muy bien como explicarlo...es como ir a una fiesta y equivocarse de planeta.
Me hice hombre odiando a mi madre y ahora que la exculpo no puedo dejar de odiarme a mi mismo. Me amo y me odio, así de ambiguo. Me veo capaz de todo y todo lo acabo estropeando.
Viví en el Edén, durante un tiempo, con una rubia, y acabé talando los árboles y salando el suelo.
No cuidé lo suficiente de quienes lo merecían.
Soy egoísta, abuelo, como un enfermo empeñado en acaparar la atención. Ahora lo sé. Peleo con una fuerza inmensa contra mis defectos y me enorgullezco de saber que no me rendiré nunca. Pero cuando estoy solo, cuando nadie me vé, lloro como un niño porque tengo miedo de llegar demasiado tarde.
- Eah, paice que no soy de mucha ayuda. ¿Llegar tarde? Piensa ande vas, y que no te importe el tiempo. Ya me esfumo, ya me volatilizo. Toma, aqui te dejo mi boina, ha pasao por el cielo. Pa que t´acuerdes.
- Gracias viejo, muchas gracias.
"Ponía caramelos,
tristes caramelos de fresa en la mesilla
y debía esperar con eso
que sus sueños fuesen más dulces.
Maldito viejo, que listo era,
yo creía que los viejos
solo dormían
y no soñaban."
El mejor hasta ahora, casi se me escapa una lagrimilla...
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