sábado, 21 de enero de 2012

El vaso

       -  El vaso, señor ¿está medio lleno o medio vacío?

Algún maestrillo debió iluminar la lección exponiéndole a los niños aquella paradoja; y ahora el que debía ser su alumno más brillante vino a inportunarme el sagrado instante del café. ¿Dónde estaban sus padres?

- ¿Y a tí, criatura, qué cojones te importa?

En mi defensa puedo decir que no acostumbro a hablar con niños, no sé como tratarlos. Además, había pasado una horrible mañana de resaca.

- Perdón señor.

- No, no, no. Lo último que tienes que hacer es pedir perdón. Perdoname tú por haberte hablado de esa manera, pero no puedes ir por ahí preguntando a cualquiera. ¿Cómo te llamas? ¿Dónde están tus padres?

Pero el niño, visiblemente aburrido por haber perdido la iniciativa de la conversación, se marchó por dónde había venido y se perdió entre las mesas de aquella enorme terraza, repleta de gente. Hacía un espléndido domingo de primavera.

Otro día más feo, con el viento arreciando, caminaba cuesta abajo por una calle cualquiera. El vaso, señor ¿está medio lleno o medio vacío? La idea que aquél mocoso me había replanteado volvió a mí cuando pasé junto al café. Veamos – empecé a discurrir – si se trata de describir la mera percepción de un vaso, con cualquier líquido contenido hasta la mitad de su máxima capacidad, necesariamente estático, sería absurdo perder un segundo en decidir si está medio lleno o medio vacío. Ambas descripciones son igualmente válidas y no hay ningún tipo de dilema. Corto de miras será quien no acepte que aquí no existe ninguna contradicción. Pero... ¿Y si ahora pensamos en el vaso holísticamente, incluyendo el medio entorno y las interacciones posibles? Digo que si el camarero me sirve un vaso de agua, por la mitad, el vaso estará medio lleno, pero si me lo sirve entero y me bebo la mitad estará medio vacío. Sí, parece que la descripción apropiada debe ajustarse a la causalidad. Aunque, ahora que lo pienso, podría complicarse más ¿Y si he bebido la mitad del vaso que me sirvieron entero y la intención del bartman es rellenarlo cuándo está todavía a medias? Vaya... - de repente salí del trance – vaya...que chica tan guapa. Y me volví para mirarla.
¿Cómo estará su alma, medio vacía o medio llena? Sabe dios, pero en conjunto de proporciones, formas y colores parece que es alma toda ella. Qué equivocado puedo estar... ¿Quién me dice que no se trata de un ángel exterminador? Es igual, ya no la veo y apenas la recuerdo. Seguí caminando. Una canción y un cigarrillo compartían mis labios.

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