El suelo se cubrió inesperadamente
de hormigas con alas,
extrañas que todos ignoran.
¿De dónde coño salen?
Algún accidente,
toneladas de ellas ilesas.
Lloverá,
ese fuerte olor a humedad...
lloverá a razón de gota de agua
por hormiga alada.
Mi abuela quería morirse
barruntaba la lluvia y no quería mojarse
las mataba por miles,
genocida de hormigas con alas,
a cada torpe paso, volviendo a casa,
mitad mujer mitad cadáver,
yugo de hormigas, está chispeando.
Ella lo deseaba
"¡tan rica muerta!" - decía,
y era lo poco que no decía
hasta el culo de morfina,
y yo hasta el culo de haschisch
la escuchaba, siempre la escuchaba.
¡Hubiera querido morfina para mí!
Hubiera visto yo también los sapos de ojos rojos,
hubiera hablado y besado a los espíritus,
no me hubiera quedado despierto
llorando a mi madre viva,
vistiéndome con un sudario por si acaso,
pero ¡espera! a mí no me importa calarme
¡que caiga el diluvio en mi pecho!
Y estas hormigas aladas ¿vuelan?
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