domingo, 8 de enero de 2012

Hormigas con alas

El suelo se cubrió inesperadamente
de hormigas con alas,
extrañas que todos ignoran.
¿De dónde coño salen?
Algún accidente,
toneladas de ellas ilesas.
Lloverá,
ese fuerte olor a humedad...
lloverá a razón de gota de agua
por hormiga alada.

Mi abuela quería morirse
barruntaba la lluvia y no quería mojarse
 las mataba por miles,
genocida de hormigas con alas,
a cada torpe paso, volviendo a casa,
mitad mujer mitad cadáver,
yugo de hormigas, está chispeando.
Ella lo deseaba
"¡tan rica muerta!" - decía,
y era lo poco que no decía
hasta el culo de morfina,
y yo hasta el culo de haschisch
la escuchaba, siempre la escuchaba.

¡Hubiera querido morfina para mí!
Hubiera visto yo también los sapos de ojos rojos,
hubiera hablado y besado a los espíritus,
no me hubiera quedado despierto
llorando a mi madre viva,
vistiéndome con un sudario por si acaso,
pero ¡espera! a mí no me importa calarme
 ¡que caiga el diluvio en mi pecho!

Y estas hormigas aladas ¿vuelan?






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